6 tips para prevenir los calambres durante el embarazo – Mommyland

Si estás en el segundo trimestre o en la recta final del embarazo, los calambres son unas de las molestias más incómodas del proceso de gestación ya que la mayoría de las veces interrumpen tu tiempo de relax y descanso.  

Algunas de las causas más comunes de estas contracciones breves, pero intensas, son la retención de líquido, el aumento del útero y compresión de los nervios que se dirigen a extremidades inferiores, no contar con una buena alimentación y el sedentarismo. 

Pero tranquila, los calambres no son graves y se pueden prevenir con ciertos tips que hemos recopilado especialmente para ti. ¡Sigue leyendo! 

Lo que comes es importante para que tu cuerpo se sienta en óptimas condiciones. Por eso, llevar un dieta sana, equilibrada y rica en calcio y magnesio puede ayudarte a evitar los molestos calambres durante el embarazo. 

Algunos alimentos que puedes considerar son los frijoles, los frutos secos, las nueces y las hortalizas verdes, todos ricos en magnesio, así como el queso, la leche y el yogurt con full calcio. También puedes optar por alimentos que contengan potasio como el plátano y la palta. 

Y si eres intolerante a la lactosa o alérgica a la caseína, puedes complementar tu dieta con otros alimentos que también contengan calcio como la soja, el pescado y el extracto de los frutos secos, por ejemplo, la leche de almendras. 

Sabemos que durante el embarazo hay días en los que apenas te quieres levantar de la cama, pero ¡ánimos! El ejercicio físico es beneficioso para tu salud y la del bebé, dándote más energía y ayudándote a combatir los calambres. 

Si no cuentas con una rutina no te preocupes, puedes empezar con caminatas diarias de 30 min y poco a poco ir incluyendo otros ejercicios con los que te sientas cómoda. Este ejercicio además de ayudarte con la circulación, previene el estreñimiento, las hemorroides y las molestias de la espalda. 

También puedes complementar las caminatas con estiramientos suaves por la noche para relajar los músculos de las piernas y los pies después de un largo día. Recuerda siempre consultar con tu especialista qué ejercicio es más ideal para ti.  

Mantenerte hidratada ayuda a que tus músculos se relajen con facilidad y no se contraigan. Por eso, asegúrate de tomar entre 2 a 3 litros de agua al día para no deshidratarte y evitar que estos síntomas aparezcan.

Un dato que puedes tomar en cuenta para saber si te estás hidratando correctamente es checar tu orina. Si notas que está clara o color amarillo claro estás tomando la cantidad de líquido suficiente y en caso contrario, esta se tornará un color amarillo oscuro.

Por otro lado, cada vez que hagas ejercicio no olvides tomar agua. Puedes llevar tu tomatodo para reponer líquidos. 

Procura usar en tu día a día calzado cómodo y evita a toda costa aquellos completamente planos, estos no son recomendables durante el embarazo ya que aumentan los dolores de espalda y por supuesto las contracciones en las piernas. 

En caso de que tengas alguna salida especial y quieras colocarte tacos, opta por unos que no sean tan altos y que no aprieten tus pies. 

¡Los masajes son perfectos para reactivar la circulación! Antes de acostarte, date un baño relajante y pídele a tu pareja o algún familiar que te de unos masajes en las piernas, esto te ayudará a sentir alivio. 

En caso de despertar con un calambre muy fuerte, también puedes optar por esta opción. Masajea la zona afectada, luego estira el músculo de la pantorrilla y lleva tu punta del pie hacia la pierna. Una vez haya pasado el calambre, intenta caminar un poco para que no se vuelva a contraer el músculo. 

Un tip para obtener mejores resultados es usar aceites o alguna crema especial para masajes. Estos los puedes encontrar en la farmacia o supermercado. 

Intenta no estar parada o sentada por largos periodos de tiempo. Asegúrate de tomar descansos y si estás muchas horas de pie, haz movimientos circulatorios con las piernas y los tobillos.

Asimismo, evita cruzar las piernas cuando estés sentada. A pesar de que esto puede variar dependiendo de cada mujer embarazada, esta posición o las piernas flexionadas favorecen la aparición de calambres. Si puedes al sentarte coloca las piernas sobre un reposapiés o un banquito para mantenerlas elevadas.  

Esperamos que estos consejos te ayuden a combatir los molestos calambres durante el embarazo y disfrutes de esta emocionante etapa lo más tranquila posible. No olvides que todo es pasajero y el esfuerzo que haces cada día para traer a tu bebé al mundo sano y salvo ¡valdrá la pena! 

Si notas que los calambres son más dolorosos, frecuentes u observas algún tipo de hinchazón y enrojecimiento, no dudes en consultar a tu doctor para prevenir cualquier inconveniente.

Cuida tu alimentación 

Mantén tu cuerpo activo

Hidrátate correctamente

Usa zapatos adecuados

Hazte masajes

Evita la misma posición por mucho tiempo