Sabemos que como futura madre tener miedo de los posibles problemas que se puedan presentar durante el embarazo es totalmente normal. Tu cuerpo está pasando por muchos cambios y para muchas es una nueva experiencia.
Sin embargo, es importante que tomes en cuenta que cada embarazo es distinto, la mayoría del tiempo estos surgen de manera normal, pero existen algunas complicaciones con las que te puedes encontrar.
Pero no te preocupes, la mayoría de estas son bastante comunes durante el embarazo y si las tratas a tiempo puedes disminuir el riesgo de sufrir problemas mayores. Sin más preámbulo, te hablamos de seis complicaciones comunes durante el embarazo.
A pesar de que no todas las futuras mamás pueden llegar a sentir náuseas, es uno de los problemas más frecuentes, sobre todo, al inicio del embarazo.
Se dice que aproximadamente 9 de cada 10 mujeres pueden presentar este síntoma, sin embargo la intensidad es distinta en cada una. Por ejemplo, para algunas las náuseas pueden ocurrir durante momentos del día o solo tener la sensación por las mañanas.
Pero, ¿por qué aparecen? Puede ser por distintas razones, por ejemplo, cambios hormonales, el estrés, nervios o miedo de toda futura mamá o que tu cuerpo esté protegiendo a tu bebé de algo dañino. Es por ello que esta sensación suele desaparecer cuando él o la bebé tienen el sistema digestivo más desarrollado.
En caso de que las náuseas sean muy intensas, tanto que no te permitan comer o beber líquidos, es importante que pidas ayuda de tu especialista para que pueda ayudarte a encontrar una solución y estas no afecten tu salud.
Además de preocupante, la incontinencia urinaria puede ser bastante incómoda y vergonzosa. Alrededor del 40% de las mujeres embarazadas llega a padecer de esta molestia al toser, estornudar o reírse demasiado.
Esta pequeña pérdida de orina ocurre debido a que tus músculos pélvicos empiezan a relajarse y prepararse para el momento del parto. Sin embargo, los cambios hormonales, el aumento de peso y la presión que el bebé genera sobre tu vejiga a medida que crece también pueden afectar.
Aunque la mayoría de los casos de incontinencia urinaria en el embarazo no son graves y desaparecen al dar a luz, es importante que te asegures que realmente sea orina, ya que debido a otras causas también se puede presentar pérdida de líquido amniótico y de ser así, lo mejor es consultar a tu médico de inmediato.
Si no tienes una alimentación balanceada o estás pasando por un embarazo múltiple, la anemia es otro de los problemas comunes que se puede presentar durante la gestación, haciéndote sentir débil y cansada debido a la falta de hierro en tu cuerpo.
Una anemia grave puede aumentar el riesgo de nacimiento prematuro, bajo peso del bebé al nacer o depresión post parto. Por eso, es importante que durante tu embarazo dupliques la cantidad de hierro que estabas acostumbrada a consumir cuando no estabas embarazada, ya que tu organismo necesita esa cantidad de hierro para fabricar más sangre y suministrar más oxígeno al bebé.
Recuerda, la anemia ocurre cuando no tienes suficientes glóbulos rojos sanos para transportar la cantidad de oxígeno necesario a los tejidos de tu cuerpo. Para saber si padeces o no de esta, tu médico realiza un análisis de sangre y a partir de los resultados te indicará qué acciones tomar, por ejemplo, una dieta rica en alimentos con hierro, así como suplementos o vitaminas.
Si sentirse estreñida al no estar embarazada ya es incomodo, sabemos que embarazada debe serlo aún más. Esto ocurre debido a que los cambios hormonales afectan el tránsito intestinal y la digestión haciéndolos mucho más lentos.
Y no solo eso, a medida que tu bebé va creciendo comprime más los intestinos, generando que el paso de los alimentos se ralentice. Para prevenir el estreñimiento procura consumir frutas, verduras y otros alimentos ricos en fibra como las legumbres y los cereales integrales.
Además, es importante que tomes abundante agua, no solo para mantenerte hidratada, también para ablandar las heces y mejor su tránsito al momento de ir al baño. Practicar ejercicio diariamente de forma moderada también puede ayudarte, te aconsejamos preguntarle a tu doctor qué ejercicios son los más aptos para tu etapa de embarazo.
El peso previo al embarazo y el índice de masa corporal son factores importantes a considerar con tu doctor para saber cuánto peso debes aumentar durante el embarazo, ya que el sobrepeso u obesidad pueden tener gran repercusión en tu salud y en la de tu bebé durante el proceso de gestación o el parto.
Algunas de las complicaciones que se pueden presentar son diábetes gestacional, riesgo de aborto espontáneo, preeclampsia, hipertensión, la necesidad de realizar una cesárea, entre otros. Y a tu bebé, obesidad infantil, asma, problemas en su crecimiento y parto prematuro.
Para evitar que esto suceda, lo mejor es que consultes con tu especialista las recomendaciones para el aumento de peso y qué puedes hacer para promover un embarazo saludable.
A pesar de que el embarazo te haga sentir más agotada, a veces puede ser difícil conciliar el sueño. Las causas más comunes del insomnio durante el embarazo son debido al aumento de las idas al baño para orinar, el síndrome de las piernas inquietas, los dolores de espalda, las náuseas y vómitos del primer trimestre, el reflujo gástrico o los movimientos de tu bebé en la barriga durante los últimos meses de gestación.
Sabemos que esto puede ser frustrante, pero no imposible de tratar. Algo que puedes considerar si no puedes dormir por mucho tiempo durante la noche, es dormir por cortos periodos de tiempo durante el día cada vez que puedas.
Existen otras formas de poder combatir el insomnio durante el embarazo, ya sea hacer ejercicio, encontrar la posición más cómoda para dormir con ayuda de almohadas, mantener una buena higiene del sueño, entre otras. Sin embargo, si sientes que esto ya está afectando tu rutina diaria, es importante que consultes a tu médico qué otras opciones tienes para poder combatir esta situación.
Como comentábamos anteriormente, el embarazo es un momento único y lleno de cambios en tu cuerpo, tal vez algunos más incómodos que otros, pero verás como estos valen la pena para traer a tu bebé al mundo.
No olvides siempre pedir ayuda a tu médico y no ser tan dura contigo misma, cada cuerpo es distinto, lo importante es que disfrutes del proceso y cuides tu salud para evitar que estos problemas pasen a mayores.